
Gracias por mirarme
en la embarazosa
niebla que la noche
esconde.
Gracias por decirme que
las nubes oscurecen
en días lluviosos.
Gracias por mentirme y
jurarme que ya
no me amas.
« Pelo rubio,
mirada intrigante,
dientes de leche y
orejas como guirnaldas»
Perdona mis
paralizados actos
en la madrugada de dragones
y príncipes sin espada.
Escuda a ésta desaliñada
mulata de pies desnudos
y ruidos entre las sábanas.
Ayúdame joven nórdico
de tez desteñida y
consumidas nalgas.
Decapítame en el punto
que la cuerda corta,
remiéndame con sudor
y con entrañas.